Historia del club

Un grupo de empresarios regiomontanos con una gran visión durante el año 1943 se trazaron la meta de construir un club de golf, el cual quedó constituido el 1 de Febrero de 1951 con el nombre de Club Campestre Monterrey, contribuyendo así con el inicio del desarrollo del municipio de San Pedro Garza García.

El campo de golf de nuestro Club fue proyectado de 1943 a 1951 por el Arq. John Bredamus y de 1951 a 1955 por el Arq. Larry Hughes, quien dio continuidad con el diseño hasta su culminación. La construcción fue realizada por George Hoffman de 1952 a 1955, año en que se inauguraron los primeros18 hoyos.

A partir de 1993 se efectuó una remodelación de los 18 hoyos, estando a cargo de la misma el Arq. William Love, que consistió en la reconstrucción de seis verdes, mesas de salida y trampas de arena. También se cambió el pasto Bermuda común de las pistas por Bermuda 419, en tanto que los verdes se cambiaron por Bent A-4.

A partir de 1997, como parte de un plan maestro elaborado por el Arq. William Love, se construyeron 9 hoyos adicionales completando un total de 27, para posteriormente reconstruir 12 verdes más con el propósito de uniformizarlos con los nuevos, lo anterior de acuerdo a las especificaciones de la USGA. Durante el 2007 se construyó un nuevo putting green de mayor dimensión al anterior, acorde con el diseño de la nueva casa club.

Sus áreas verdes, que suman aproximadamente 80 hectáreas, cuentan con una gran variedad de árboles, arbustos y otras especies vegetales, además de una diversidad de fauna nativa de la región, que en conjunto representan una importante reserva y que contribuyen substancialmente a mantener el equilibrio ecológico de esta área.

Congruente con la política de una administración racional de los recursos naturales, al principio de la década de los ochenta el Club Campestre Monterrey, efectuó una inversión considerable al construir una planta tratadora de aguas residuales para procesar el agua que proporciona el drenaje sanitario de la ciudad de Garza García, logrando de esta manera sustituir el agua potable que antes se utilizaba para riego, al día de hoy no se consume una sola gota de agua potable para el mantenimiento de las áreas verdes.